Circunferencia terrestre
Dos vueltas y media a la circunferencia terrestre, viajando sin prisas
¡Quién me lo iba a decir cuando hace casi cuatro años comenzaba el viaje. Qué entre la primera parte del viaje y el comienzo de la segunda, habría dado dos veces y media la vuelta a la circunferencia de la tierra! Pero así es. He recorrido más de 102.000 Km y la circunferencia terrestre es de 40.075 Km.

Dos vueltas y media a la circunferencia terrestre, viajando sin prisas

¡Quién me lo iba a decir cuando hace casi cuatro años comenzaba el viaje. Qué entre la primera parte del viaje y el comienzo de la segunda, habría dado dos veces y media la vuelta a la circunferencia de la tierra! Pero así es. He recorrido más de 102.000 Km y la circunferencia terrestre es de 40.075 Km.
Circunferencia terrestre

Dos vueltas y media a la circunferencia terrestre, viajando sin prisas

¡Quién me lo iba a decir cuando hace casi cuatro años comenzaba el viaje! Desde luego, yo sabía que llegaría este momento: cruzar a América y seguir el periplo alrededor del mundo. Comenzar su segunda parte. Pero aún así, con ese convencimiento, nunca supe con seguridad cuando llegaría el día y más, cuando la primera etapa que estaba prevista recorrer en dos años y medio, se alargó hasta casi los cuatro que ya llevo, desde que salí un 15 de marzo de 2014 de Zaragoza.

Y menos pensé que solo, entre la primera parte del viaje y el comienzo de la segunda, habría dado dos veces y media la vuelta a la circunferencia de la tierra. Pero así es. He recorrido más de 102.000 Km y la circunferencia terrestre es de 40.075 Km.

Cumpliendo objetivos

El viaje me está haciendo descubrir muchas más cosas de las que en un principio tenía previstas, consiguiendo los objetivos de aprender y conocer del mundo, por el mundo, en un viaje sin prisas. Estos eran los principales motivos, pero a esto le he sumado un conocimiento mayor sobre mi mismo, desarrollando una faceta importante y que no era mi fuerte: la paciencia.

Afortunadamente, aún habiendo recorrido 41 países con sus culturas tan distintas a la mía, idiomas diferentes y formas de vivir alejadas de lo cotidiano, no he perdido ni una pizca de ese interés y ahora que he llegado a América del Sur, donde todo es mucho más cercano y el idioma es común, podría parecerlo según comentarios de mis amigos chilenos.

Pero no, aún me sigo sorprendiendo. Esa capacidad no la he abandonado ni descuidado. Tengo muchas cosas que descubrir y que vivir. Es una nueva etapa que esperaba con ilusión. Viejos amigos con los que me reencontraré y nuevos amigos que he conocido durante el camino a través de las redes sociales, que me esperan para acogerme en sus casas. Motivación para comenzar esta nueva etapa y seguir camino. La siento como si comenzase el viaje en este momento.

Los voluntariados: una forma de viajar

Los voluntariados han sido una forma de sostener el viaje. Sí, porque no soy rico monetariamente y además de la ayuda recibida de los amigos que me han apoyado con la compra de postales, algún patrocinio y prestándome dinero, trabajar intercambiando mis habilidades por la comida y un techo donde dormir me ha ayudado a avanzar.

En ésta página del blog puedes saber y conocer mucho más acerca de esta manera de viajar, que además de ayudar a guardar dinero para los momentos más necesarios, te acerca a las personas y a sus costumbres. Aprendes cosas nuevas y las que conoces las puedes practicar y mejorar. Y eso ayuda a abrir más puertas y a hacerte una mejor persona.

A través de los voluntariados he podido conocer realmente la vida de los naturales del país y su gastronomía, entre otras cosas. Y aquí en América ya me esperan en diferentes países. He recibido correos invitándome a ir y participar de sus proyectos, algo que espero con ilusión.

El trabajo no remunerado, solo por intercambio de lo básico para vivir, hace que las cosas sean diferentes en el trato. En mi experiencia tras 45 voluntariados entre Europa, Asia y Oceanía, ha habido ocasiones en las que incluso me han ayudado económicamente para dar el siguiente paso y aunque hayan sido las mínimas, como no lo esperas, ha sido como recibir una recompensa superior añadiendo a esto que, dichos anfitriones, han sido los que más cariño y afecto me han ofrecido en el tiempo que he pasado con ellos. Pero no los únicos.

Por lo tanto, los voluntariados fueron y están siendo una manera de seguir adelante y cargar energía para los pasos que vinieron y vendrán.

Chile abre las puertas de América

Para viajar a Chile tuve que finalmente hacerlo volando mas de 26 horas en dos aviones distintos. La última parte del viaje cambió continuamente y países que no tenía previsto visitar o que tenía previstos para el futuro, se añadieron a la primera etapa.