segundo año de la vuelta al mundo
Borneo III: Disfrutando unos días de Kota Kinabalu

Borneo III: Disfrutando unos días de Kota Kinabalu

segundo año de la vuelta al mundo

Para cruzar desde el puerto de Brunéi hasta la isla de Lamboan, al igual que en sentido contrario, has de pagar unas tasas, que al ser el dólar de Brunéi una moneda más fuerte son algo más caras, al igual que el mismo trayecto en el barco.

Después de la despedida de Abdullah y avisado por la Policia de fronteras, accedí al pasillo que conecta con el embarcadero, en el barco me encontré a la misma tripulación que hacía tres días, así que ya nos conocíamos y al estar lleno, me invitaron a viajar en la parte delantera, también habilitada para pasajeros, pero más cómoda y espaciosa, el viaje no es más de una hora y algo, depende como este el mar y en este caso se encontraba tranquilo. Eso sí, al llegar a puerto en Labuan, el atraque se retrasó un poco ya que otro barco estaba cargando algunas mercancías y, o él llevaba retraso, o nosotros habíamos llegado antes de la hora; probablemente.

Cruzando de nuevo a Malasia

Antes de llegar y durante la espera el capitán me dejo subirme con él al puesto de mando y allí otee el horizonte e hice algunas fotos. Cuando por fin atracó, desembarque rápido y a cruzar la frontera, que insisto, en Malasia, es sencillo y sin preguntas para un europeo. Como ya conocía el camino en el puerto de Labuan, hice rápido la gestión de mi billete aunque me equivoqué de ventanilla y me indicaron donde comprar el ticket para el barco que buscaba, esperé cola pero un avispado intento colarse y conociendo como funcionan en esta parte del mundo, reaccioné rápido y lo detuve, la simple indicación con mi mirada de que estaba pasándose de listo, hizo que retrocediera y me cediese el turno, que me correspondía. Mientras compraba el billete del ferry, pregunté por el autobús que me llevaría a Kota Kinabalu y bingo, también me lo podían vender, así que lo compré y de esa manera me aseguraba que tendría plaza para mi trayecto completo.

Durante mi trayecto a la isla, había decidido que no me quedaría en Labuan como me había propuesto cuando me dirigí a Brunei Shidi, el filipino que me acompañó y con el que compartí viaje en mi viaje a Brunei.

De nuevo en Malasia

Al bajar del ferry, fui directo a la parada de autobuses y había varios, por lo que no hubiese habido problema en comprarlo allí mismo, de echo me invitaron a subir a uno de los autobuses estacionados, aunque me resistí, insistieron y finalmente acepté, cuando tenía la mochila cargada me ofrecieron comprar el ticket, les enseñé el que tenía y como ya imaginé, tenía que cambiar de autobús. Una pequeña molestia que me tomé con humor.

Con sonrisas y muy buen rollo me indicaron donde estaba mi autobús estacionado y aunque no era la misma compañía con la que había venido hasta Menumbok, Richi, el ayudante del conductor, me reconoció de entonces y además sabía que me gustaba viajar delante, así que me cedió su asiento y durante el trayecto fuimos charlando animosamente. Durante la conversación le pregunté por el lugar donde tenía que moverme al llegar a Kota Kinabalu, tenía la dirección y un número de autobús local que me acercaba, así que necesitaba saber donde encontrar la parada. Richi, me dijo que al llegar me ayudaría.