TAIWÁN III: DESCUBRIENDO LA ISLA DE FORMOSA DURANTE 10 DÍAS (1ª PARTE)
Taiwán III: descubriendo la isla de Formosa durante 10 días (1ª parte)
Taiwán III: descubriendo la -también conocida- isla de Formosa durante 10 días más. Esta es la 1ª parte del relato de mi gira por algunas escuelas del país.

Taiwán III: descubriendo la isla de Formosa durante 10 días (1ª parte)

Taiwán III: descubriendo la -también conocida- isla de Formosa durante 10 días más. Esta es la 1ª parte del relato de mi gira por algunas escuelas del país.
TAIWÁN III: DESCUBRIENDO LA ISLA DE FORMOSA DURANTE 10 DÍAS (1ª PARTE)

Taiwán III: descubriendo la isla de Formosa durante 10 días (1ª parte)

El viaje en tren entre Toucheng, en Yilan, y Keelung fue rápido y cómodo. Al llegar me esperaba mi anfitriona, Sally -una mujer joven, atractiva y muy simpática-. En el coche aparcado en la entrada de la estación nos esperaba Iván, el director del colegio que, además, es su marido.

Como ya conté en el anterior artículo, gracias a mi búsqueda en Couchsurfing de lugares a los que ir y así sustituir los voluntariados que no me estaban contestando, di con el perfil de Michael Huang, que era parte del proyecto “Couchsurfers in Class” y en el cual Han, el responsable, me había aceptado.

Recibí invitaciones desde varias partes de la isla para visitar sus escuelas y estar hospedado en casas particulares, normalmente de los profesores. Este artículo va a hacer un repaso de los dos primeros sitios que visité, las experiencias que viví con los niños en las escuelas de Keelung y Tainan y las agradables y acogedoras familias que me recibieron. Taiwán III: descubriendo la isla de Formosa durante 10 días (1ª parte).

Keelung, un poco de historia

El contacto para ir a Keelung me llegó directamente de Michael. Keelung era un sitio que me apetecía visitar especialmente, ya que había sido una ciudad fundada por los españoles allá por el S. XVII y a la que llamaron Santiago. En ella solo estuvieron unos pocos años, hasta que los holandeses, que dominaban el sur de la isla, los expulsaron. Fue una época en la que había una gran rivalidad para controlar el comercio entre Oriente y Occidente y los holandeses tenían su particular pique con los españoles, que habían controlado sus destinos durante mucho tiempo en Europa -en Flandes- bajo la batuta de Carlos I y posteriormente Felipe II.

En la ciudad esperaba ver huellas de ese pasado común, pero no fue así. Mi estancia se limitaba a dos noches y un día, por lo que mucho tiempo no tenía. Por otro lado, Sally me había preparado una agenda para todo el día en la escuela: podría dedicarme a ella y poco más.

Keelung: primera parada

Lo primero que hicimos la noche que llegué fue ir a cenar. Conocían bien el mercado nocturno al que me llevaron y, como en la primera cena que hice en Taipei con Rocío y Leticia, Sally e Iván también me llevaron a un restaurante a comer la tortilla con esas pequeñas ostras parecidas a mejillones y una gelatina, que tanto les gusta aquí. Posteriormente nos fuimos a otro restaurante donde tenían una sopa que Iván pedía siempre que iba y que realmente estaba muy buena. Dando un paseo por las calles del mercado nocturno, hicimos un par de paradas para comprar algo dulce como postre de la cena.