presupuesto para viajar por el Sudeste Asiático
358 días por el Sudeste asiático: este va de economía (3)
En las dos primeras entregas te hablé de cómo cruzar fronteras y cómo viajar por el Sudeste Asiático. En este tercero, te hablo del presupuesto que utilicé durante los 358 días que estuve moviéndome por 10, de los 11 países que conforman esta parte del mundo.

358 días por el Sudeste asiático: este va de economía (3)

En las dos primeras entregas te hablé de cómo cruzar fronteras y cómo viajar por el Sudeste Asiático. En este tercero, te hablo del presupuesto que utilicé durante los 358 días que estuve moviéndome por 10, de los 11 países que conforman esta parte del mundo.
presupuesto para viajar por el Sudeste Asiático

En los dos primeros artículos con el repaso al año 2015 viajando por 10 de los 11 países del Sudeste asiático te conté cómo puedes cruzar fronteras y cómo puedes viajar por: Vietnam, Camboya, Tailandia, Myanmar y Laos en el primero.

En el segundo te conté sobre: Malasia, Singapur, Indonesia, Brunei y Filipinas. En ambos casos conté la experiencia que yo he vivido viajando como nómada, aunque hay otras formas de viajar y seguro que si buscas, encuentras la que se amolde mejor a tu estilo o posibilidades.

Sobre todo espero que los artículos te hayan servido o te sirvan en el futuro de ayuda e inspiración y puedas planificar ese viaje por esta fantástica y mágica parte del mundo: el Sudeste asiático.

Para completar la información, te entrego esta tercera parte, donde te voy a explicar mi economía del viaje. Cuántos fueron mis ingresos y cuantos fueron mis gastos durante un año, menos una semana. Y como he podido vivir con tan poco, porque creo que sorprenderá a más de uno. A mi me sorprendió cuando hice las cuentas.

Pequeña introducción para ponernos en situación

Gracias a amigos que han aportado su granito de arena pude conseguir algo de dinero. Pequeños ingresos en la mayoría de los casos, que han ido sumando para que siguiese adelante. Algunos han sido por donación, sin esperar nada a cambio, y otros a cambio de una postal, o varias, que ha habido quien también lo ha querido.

Algunos pequeños trabajos me han ayudado a conseguir algo más. Por suerte un par de patrocinadores, que más que por otra cosa, por ser mis amigos y sus empresas disponer de ese dinero, quisieron apoyarme. Y por último, trabajando de voluntario. Cuando podía ahorrar los gastos normales para sobrevivir y en algunos casos colaborando conmigo aportando pequeñas cantidades para ayudarme a seguir camino. No me olvidaré de mencionar a los amigos que me prestaron dinero -sin fecha de devolución-.

Sobre los voluntariados

Voy a empezar por aquí, ya que es una de las primeras ideas que tuve para poder avanzar, ahorrando y además conociendo y aprendiendo de cada lugar donde estuviese.

Actualmente existen muchas páginas que te ponen en contacto con personas que necesitan manos y ayuda. Yo he podido encontrar de -casi- todo. Y la verdad es que he hecho muchas cosas distintas y en todas he podido aprender algo. Esto, junto a mis conocimientos anteriores, me han abierto puertas posteriormente.

En los voluntariados me ofrecieron -aunque no siempre-, comida y alojamiento y por regla general también conexión a internet. Excepcionalmente pude incluir visitas turísticas a la zona y también vehículos para que me pudiese mover por la zona.

Cada día, más personas conocen esta forma de intercambiar ayudas y no tener que pagar a cambio. Algo que para mi, hace que el trabajo sea normalmente más cómodo y la relación más sana. Cierto es que no descarté la opción de cobrar, cuando se me planteó, aunque fueron las menos. Y no fueron voluntariados exactamente.

Por desgracia, también está muy extendido eso de no responder a los correos electrónicos de los voluntarios. Así que, como hombre previsor me di de alta en un par de webs: Workaway, que renové en verano y Helpx, que aún me queda hasta el mes de octubre y también renovaré. Aparte de esto, a través de otros voluntarios que conocí por el camino o por mi mismo, conseguí otros lugares donde ir.

En Hanoi estuve ayudando en una academia de inglés gracias a Noe, una voluntaria francesa que conocí en China. En Camboya pude ayudar a unos amigos españoles a cambio de su hospitalidad y cuando termine en Sihanoukville, donde viven, me fui como voluntario a un resort en Koh Totang, una pequeña isla camboyana y, donde sobre todo, trabajé como cocinero.

Al norte de Tailandia, en Phayao, estuve ayudando a una familia en labores en el campo y mi siguiente voluntariado no lo hice hasta cruzar a Malasia, aunque me hubiese gustado y lo solicité en Myanmar o Laos, pero no hubo respuesta de los hosts.

En Malasia empecé en Bamboo Village, un resort en la jungla, cerca de Kuala Lumpur y allí conocí a Adnan, el dueño de una granja de bambú en Lanchang, que me invitó a estar con su familia hasta que terminase mi visado haciendo varias cosas: cocinar, limpiar las cabañas, construir un bar con bambú, compras, etc.

Cruce a Singapur donde un nuevo amigo me invitó a volver a Malasia para ayudar en un templo chino que también era una granja de bambú. Cuando terminé allí fui a colaborar en un orfanato. Ambos lugares eran propiedad de Jeffrey.

En Indonesia pude estar cinco semanas en Tanakita,un resort muy especial en Sukabumi, en la isla de Java. Cruce hasta Sulawesi en barco y me quedé colaborando como voluntario en una escuela de inglés en Belopa apurando demasiado mi visado.