Una primavera viajando
Una primavera viajando en La Vuelta al Mundo Sin Prisas: 101 días
Una primavera viajando. Los 101 días de viaje en La Vuelta al Mundo Sin Prisas. Vivencias y experiencias de un viajero cruzando el sur de Francia, Italia y Eslovenia.

Una primavera viajando en La Vuelta al Mundo Sin Prisas: 101 días

Una primavera viajando. Los 101 días de viaje en La Vuelta al Mundo Sin Prisas. Vivencias y experiencias de un viajero cruzando el sur de Francia, Italia y Eslovenia.
Una primavera viajando

Una primavera viajando en La Vuelta al Mundo Sin Prisas: 101 días

Han pasado 101 días desde que comencé el viaje un 15 de marzo de 2014. Esto significa una primavera viajando en La Vuelta al Mundo sin Prisas.

Desde entonces he visitado tres países: Francia, Italia y Eslovenia, donde todavía estoy. En cada uno de los países las cosas han sido muy distintas. Y conforme he ido avanzando he sentido que cada vez van mejor.

Por un lado la experiencia se va acumulando y vas viendo cual es el método más efectivo para hacer que funcione.

Cambios en la mochila

La mochila por ejemplo ha cambiado desde que escribí aquel artículo donde explicaba lo que llevaba. Pues bien, la mochila actual ha adelgazado y ha vuelto a engordar.

En Ciampino (Roma) dejé algunas prendas que no necesitaba o por lo menos no eran las más importantes en este momento. La chaqueta para la nieve, unos pantalones y una camiseta. En Génova regale una camiseta y en Novo Mesto también, además de uno de los sombreros.

Por el contrario ha aumentado el peso. El que aporta la tienda de campaña y una colchoneta inflable, además de unas zapatillas cómodas que me regaló Giovanni en Treviso.

El paso por la Francia mediterránea

En Francia viajábamos -por entonces Antonio compartía el viaje- hacia destinos conseguidos a través de Workaway. Trabajando como voluntarios para unos anfitriones a cambio de cama y comida: L’Isle Jourdain y Murs. En Niza, únicamente fue, una parada turística.

Entrando en Italia

Cruzamos la frontera con Italia y en Sassello, también estábamos citados a través de Workaway con una familia donde pasamos casi tres semanas, y donde Antonio comenzó su aventura en solitario.

A partir de aquí las cosas para mi cambiaron. La red Workaway no funciona tal y como yo esperaba. Hay anfitriones que no contestan a la llamada y mi sistema utilizado por entonces, de esperar respuesta antes de escribir a otra familia, no dio resultado. Por lo tanto cambié de estrategia y ahora escribo a varios lugares a la vez a la espera de la mejor opción. O quizás la única que se me ofrezca.

Buscando alternativas al voluntariado para viajar

Además he puesto en marcha la red más fiable y que mejor funciona. Contactar a través de gente que conozco por el camino con sus amigos, y de esta manera conseguir alojamiento en sus casas.

Evidentemente no como un gorrón. La idea es la de intercambiar mis habilidades: cocinar, limpiar, hacer la compra, trabajar en el huerto o jardín, etc, por ese alojamiento. En definitiva, como si se tratase de un voluntariado independiente.

Y con esta formula comencé en Génova, donde Giulia me recibió por el contacto de su amiga Alessandra de Sassello, después de una aventura por Los Alpes.

Conociendo Italia

Desde Génova busqué a través de la red Couchsurfing alguien en Pisa. No fue posible encontrarlo. Y entonces tomando unas cañas apareció Micol, que contactó con Daniele en