La Toscana
La Toscana: de Pisa a Florencia. Cuna histórica del arte italiano.
La Toscana, una de las regiones más interesantes de visitar en Italia, por su historia y las bellas ciudades que engloba. De Pisa a Florencia.

La Toscana: de Pisa a Florencia. Cuna histórica del arte italiano.

La Toscana, una de las regiones más interesantes de visitar en Italia, por su historia y las bellas ciudades que engloba. De Pisa a Florencia.
La Toscana

La Toscana: de Pisa a Florencia.

La Toscana. En este artículo haré un repaso a mis viajes de Pisa a Florencia, ciudades históricas y bellas, llenas de arte. Llegaba desde Génova, donde había recuperado las fuerzas tras la caminata aventura por Los Alpes.

Y como está siendo habitual en el viaje, conociendo a nuevos amigos con los que compartí momentos excepcionales que cuento a continuación.

Pisa: una visita fugaz

La visita a Pisa fue fugaz. Solo unas horas para poder verla y recorrer el magnifico complejo que aglutina la mayor parte de obras de arte arquitectónicas de la ciudad.

Desde el hostel donde hice noche, a La Torre de Pisa había 20 minutos a pie, pudiendo recorrer el centro de la ciudad viendo algunos de sus monumentos y el río Arno que la cruza. Ya en las inmediaciones de La Torre de Pisa, visité las ruinas que se mantienen de unas termas romanas restauradas en el año 1942.

La entrada al complejo es sorprendente: cuidados jardines y monumentos históricos totalmente restaurados y en todo su esplendor. Impresionante la Catedral y la Muralla que rodea todo el complejo y por su puesto la famosa Torre inclinada. Tras la visita de un par de horas, me dirigí de nuevo al hostel para trabajar en el blog.

Al día siguiente salí de nuevo a pasear para conocer otros lugares de Pisa, comer una pizza y antes de partir hacia Vicopisano quedé a tomar una cerveza con Valentina, amiga de Alessandra y Giulia. Nos citamos en un café dedicado a Keit Haring y situado enfrente del mural Tuttomondo que éste pintó en Pisa en el año 1989.

Pisa no es muy grande, todo está cercano. La estación de tren y la de autobús distan unos 300 metros y desde esta última se cubren los trayectos que el ferrocarril no hace para desplazarse hasta los pueblos del interior, como Vicopisano, mi nuevo destino.

Vicopisano: un bello pueblo medieval

En Vicopisano pasé casi una semana en casa de Daniele, amigo de Nicol a la que conocí en Génova durante una salida nocturna por la ciudad.

Debido a los horarios limitados del transporte público, llegue al pueblo bastante pronto y Daniele, que trabaja algunos días de la semana en una tienda de productos ecológicos en Florencia, no llegaría hasta la noche, así que me indicó un punto de encuentro y me dirigí hacía él.

L’Ortaccio de Vicopisano viene a ser una casa del pueblo -aquí les llaman Circolos– y realiza actividades frecuentes para sus habitantes, además de tener un pequeño parque para que los niños puedan jugar.

Hablé con Lorenzo que me esperaba -avisado por Daniele-  y estaba trabajando en la barra del bar. Durante el paseo que decidí dar para conocer el pueblo, mientras esperaba a mi nuevo anfitrión, me permitió que dejase allí mis mochilas a buen recaudo.

Algunos de los amigos que pude hacer durante mi estancia se encargan de la dirección y explotación de L’Ortaccio, por lo que se convirtió en uno de mis puntos de referencia cuando bajaba al pueblo desde la casa de Daniele, a un par de kilómetros en una colina cercana.

La biblioteca P. Impastato era otro de esos sitios que visitaba a diario, pudiendo así conectarme a internet y trabajar con el blog.