Yilan Happy Snail B&B
Yilan Happy Snail B&B. Conociendo el Condado de Yilan en Taiwán
En Yilan Happy Snail B&B pasé más de un mes desde mi llegada de Filipinas. Visitaba por segunda vez a esta familia y su hotel. No puedo estar más agradecido, me dieron la oportunidad de conocer un condado con una gran variedad de oferta cultural y gastronómica. Un recorrido por Yilan desde Happy Snail B&B.

Yilan Happy Snail B&B. Conociendo el Condado de Yilan en Taiwán

En Yilan Happy Snail B&B pasé más de un mes desde mi llegada de Filipinas. Visitaba por segunda vez a esta familia y su hotel. No puedo estar más agradecido, me dieron la oportunidad de conocer un condado con una gran variedad de oferta cultural y gastronómica. Un recorrido por Yilan desde Happy Snail B&B.
Yilan Happy Snail B&B

Yilan Happy Snail B&B. Conociendo el Condado de Yilan en Taiwán

Me quedaban poco más de tres semanas para irme de Filipinas. Ya llevaba viviendo en el velero más de cuatro meses y dos de ellos solo. Tocaba decidir que pasos seguir en el viaje. La opción que se me presentaba como más interesante, era volver a Taiwán.

En abril, cuando estuve por primera vez, las cosas habían ido muy bien, me habían invitado a regresar y eso me animaba a repetir. Además, Taiwán me había gustado especialmente como ya conté en este artículo anterior.

Muchas cosas pasaron en esos tres meses que finalmente me quedé en Taiwán, la mayoría del tiempo en Yilan Happy Snail B&B, qué es lo que contaré en este artículo. Queda para el siguiente la gira que hice por las escuelas y en la que me moví haciendo autostop. Una experiencia, que por sí sola, ya mereció la pena y me confirmó el buen caracter de este pueblo asiático.

Ya os aviso que este post es largo, con mucha información de lo que es más interesante ver y visitar y sobre todo muchas imágenes ilustrativas del artículo.

Haciendo páginas web

Por aquel entonces había empezado a crear mi página web, el blog que ves ahora y estás leyendo va a tener una reforma profunda de imagen y la quería crear por mi mismo sin servirme de plantillas hechas.

Todavía sigo trabajando en el diseño y está por terminar cuando escribo esto, pero tiene muy buena pinta y eso me dio la oportunidad de hacer la web para Tracy y su centro de yoga Bikram en Cebú. Michael de Yilan, en Taiwán, vio las dos y también le gustaron. Le propuse entonces volver y me pidió dos días para hablarlo con sus padres, confirmándome que podía ir para, así mismo, hacer la página web de su B&B y algunos trabajos extras puntuales en su casa.

Mientras esperaba su respuesta, yo seguí hablando con las demás personas en Taiwán que conocí en abril, por si ellas también seguían interesadas en que repitiese la experiencia en las escuelas. Todas aceptaron mi solicitud de acogida y me emplazaron a concretar las fechas más adelante.

La llegada a Taiwán

Como la primera vez, mis amigas Rocío y Leticia vinieron a buscarme al aeropuerto y juntos nos fuimos a comer, antes de que yo me subiera al autobús que me llevaría a Yilan. No nos volvimos a ver hasta casi el final de mi tiempo en Taiwán, entre otras cosas porque en esta ocasión no pise Taipéi excepto para unas compras puntuales y volver al aeropuerto, donde Rocío también vino a despedirse de mi.

El padre y el hermano de Michael me estaban esperando en la parada del autobús para llevarme a casa y fue una alegría mutua volver a encontrarnos. Todo comenzaba perfectamente en mi vuelta a Taiwán y las sensaciones tan positivas que tenía de las gentes de este país, que habían perdurado desde la primera vez, se volvían a repetir.

Por otra parte Michael está cumpliendo el servicio sustitutorio del servicio militar, en una escuela de la provincia de Hualien, más al sur de Yilan, en la costa oriental del país. Normalmente su trabajo es de lunes a viernes, teniendo los fines de semana libres. Pero esa semana había pedido permiso para estar en su casa desde el jueves, día que yo llegaba, y darme la bienvenida. Se lo concedieron.

Yilan Happy Snail B&B

Sus adorables padres se volcaron conmigo desde el principio tratándome como uno más de la familia. Yo me encontraba como en casa, cómodo y a gusto en un lugar que realmente es bonito y está cuidado al detalle.

En verdad os digo que si alguna vez venís a Taiwán y os pasáis por una zona tan atractiva como Yilan, tenéis que venir a Happy Snail B&B. El trato con los clientes es exquisito, se esfuerzan al máximo por concederte lo que solicitas, si está en los márgenes establecidos, obvio. Las camas de todas las habitaciones son King y Queen size y muy cómodas. Las habitaciones están limpias y en perfecto estado de conservación. Los baños, algunos con bañera de masaje son amplios y cuidan hasta el último detalle.

Desayunar es una experiencia increíble. Mr Huang se encarga de prepararlo cada mañana y se parece más a un banquete que a un desayuno ordinario. Lo cual es perfecto para preparar el día, ya que alrededor del B&B hay muchas cosas que ver y hacer: paseos en canoa tradicional, paseos entre los campos de arroz viendo las garcetas volar asustadizas por tu presencia. También en el parque que se extiende por la ribera del río que cruza el pueblo de Wujie donde además puedes practicar el piragüismo.

En Wujie y los alrededores, la oferta a nivel gastronómico es amplia y variada y a mi me invitaron en numerosas ocasiones a comprobarlo. Desde las cazuelas calientes de vegetales, setas, carnes, pescados y mariscos, que en esta época del año son reconstituyentes. Los dumpling únicos de un pequeño restaurante o platillos que eliges entre una gran variedad, en restaurantes abiertos y sencillos pero con una comida exquisita. Sin olvidar los puestos callejeros de los mercados nocturnos, una característica casi exclusiva de este pequeño país isla.

Visitando el Condado de Yilan

Pero no solo eso. El condado de Yilan ofrece una gran oferta cultural para visitar las montañas que lo rodean, que parecen auténticos museos al aire libre; templos; museos y pueblos ancestrales. Yo pude hacer varias excursiones en diferentes ocasiones y visitar varios de estos sitios.

La familia Huang también tiene un restaurante de comida tailandesa, que ahora también sirve comida china con algunas especialidades de pollo. Era allí donde nos reuníamos normalmente tanto para la comida como para cena. Auténticos banquetes que debido a mi gusto por la comida y lo rica que estaba, me han hecho ganar unos kilos. El restaurante cierra los martes y miércoles y aprovechando que eran días en que el B&B no tiene clientes normalmente, me invitaron a recorrer Yilan y conocer su variada e interesante oferta.

Un día me llevaron a la montaña Taipingshan y mientras asciendes por las pendientes que llevan a la entrada de la montaña museo, puedes ver maravillas de la naturaleza. Visitamos después otro lugar cercano entre bosques de cipreses de Formosa -que no son auténticos cipreses, pero se llaman así-  y posteriormente nos fuimos a dar un baño en las piscinas naturales termales en la misma zona. Un colofón al día, inmejorable.

En Taipingshan te encuentras con las viejas vías que los japoneses dejaron después de su ocupación de la isla. Vías que servían para transportar los minerales que se extraían de las entrañas de la tierra. Un recorrido que es un placer para los sentidos, viendo la majestuosidad de las altas cotas existentes en Taiwán. Ríos de agua cristalina, que bajan las pendientes y viejos puentes de cuerda, ahora reformados, para atravesarlos.

En otra ocasión y con motivo de que Michael iba a estar con alumnos de la escuela en la que trabaja, pude visitar el Centro Nacional de Artes Tradicionales. Mr. Huang me invitó, ya que debes de pagar una entrada para visitarlo de 150NTD (poco más de 4€) creo recordar. Ese día algunos alumnos de la escuela iban a desfilar haciendo una pequeña exhibición. El vídeo que se grabó y montó Michael ayudó posteriormente a que ganasen un premio dotado de 50.000NTD (alrededor de 1.500€) muy bienvenidos para las arcas de la escuela.

Otros museos y la fábrica de whisky

Durante mi visita en abril, pude con Michael ver por fuera el museo Layang en Yilan. Nos quedamos con las ganas de ver las exposiciones. Entre otras cosas por el tiempo, que no era mucho ya que yo tenía que subirme a un tren, pero también por el pago de una entrada que por mi delicada economía no podía permitirme.

En esta ocasión lo visitamos toda la familia y ellos me invitaron. Mereció la pena. Exposiciones muy interesantes de la vida en la isla y viejas tradiciones, tanto de las tribus que la habitan desde siempre, como desde la llegada masiva de los chinos del continente. Y de las diferentes civilizaciones que pasaron por allí e invadieron la isla.

Michael también me llevó a visitar la fábrica de whisky taiwanés Kavalan. Pudimos dar un buen paseo por las instalaciones, ver como fabrican el oro líquido y también hacer una pequeña degustación. Tras ella, pasamos por la tienda y Michael compró un par de botellas pequeñas. Una fue para mi, un regalo que me hizo la familia. Una sorpresa inesperada.