Sarajevo
Sarajevo, una joya de Los Balcanes
Sarajevo, realmente una joya de los Balcanes. Una de las ciudades más castigadas por la guerra de Yugoslavia, pero que ha resurgido de nuevo, de sus cenizas.

Sarajevo, una joya de Los Balcanes

Sarajevo, realmente una joya de los Balcanes. Una de las ciudades más castigadas por la guerra de Yugoslavia, pero que ha resurgido de nuevo, de sus cenizas.
Sarajevo

Sarajevo, una joya de Los Balcanes

Sarajevo. Así es para mi: una joya de los Balcanes. Seguro que habrá otras ciudades más bonitas en mi camino, pero es esta la que me hizo tener sensaciones especiales y difíciles de explicar. Hacía tiempo que no tenía un sentimiento tan profundo de estar a gusto y en el lugar adecuado.

Y después de estar un tiempo sin publicar en el blog debido a un problema técnico, vuelvo a escribir con energía renovada, para repasar las ciudades que desde mi paso por Croacia en la 4ª experiencia como voluntario he podido vivir y visitar.

En este momento cuando escribo estoy en Estambul, así que ya son ocho países desde entonces y queda mucho trabajo por hacer.

El Viaje entre Croacia y Bosnia

La llegada a Bosnia y Herzegovina fue en autobús. En esta zona del mundo funcionan mucho mejor que los trenes. Transporte este último que prefiero para viajar, ya que es más cómodo y no mucho más caro. Hasta ahora.

Con el autobús tardé alrededor de cinco horas desde Slavonski Brod en Croacia, hasta Sarajevo en Bosnia.

Quizás donde más tiempo se pierda en estos viajes es en las fronteras. Aquí fueron más de treinta minutos entre Croacia y Bosnia. En la frontera Bosnia se me ocurrió hacer unas fotos y al llegar al control de pasaportes, el policía que me había visto con el móvil en la mano me hizo enseñarle todas y cada una de ellas. Las que tenían que ver con la entrada en Bosnia tuve que borrarlas.

La verdad es que me hacia ilusión poder mostrar esa frontera, pero finalmente solo conservé la foto con la bandera bicolor del país, afortunadamente, porque también me costó una negociación con él. Nada a cambio, solo mostrar mi lado más humilde.

La llegada a Sarajevo

Cuando llegué a Sarajevo, pude comprobar la amabilidad de la que me habían hablado de este país.

Un hombre que venía en el autobús conmigo, nada más bajar y recoger las mochilas, me ofreció ir a dormir a su casa. Cuando le dije que iba a un hostel insistió y me dijo que me lo estaba ofreciendo gratis. Aunque finalmente, agradeciéndole el gesto, rechacé la oferta. El hostel, además de pagado, estaba ubicado en el centro de la ciudad. Mucho mejor situado poder verla en los dos días que había previsto estar.

Para llegar al hostel esta misma persona me recomendó un taxi y me dijo que no debía de pagar más de 2€ al cambio por llegar allí. Pero lo taxistas insistieron en cobrarme al cambio 5€ y tras un tiempo negociando, desistí de la discusión. En Bosnia y Hercegovina se paga en marcos bosnios o marcos convertibles 1€=2MC.

Decidí hacer el camino andando y casi me arrepiento, porque aunque no está muy alejado de la estación de autobuses, algo más de 3Km, cargado con mis mochilas finalmente se hizo largo y pesado.

Eso sí, a cualquiera que le preguntaba me ayudaba para avanzar poco a poco y orientarme en esta ciudad desconocida para mi hasta entonces. Cuando por fin pude llegar al hostel, sudoroso y cansado, fui recibido por el personal que me estaban esperando y que me acomodaron inmediatamente.