vivir en Filipinas
Segunda etapa filipina (3ª parte). Rezar, hablar, comer y dormir en Filipinas
Vivir en Filipinas durante estos casi seis meses, me ha hecho conocer poco a poco algo más de este pueblo asiático. En este artículo te doy información, sobre todo acerca de Cebú. Por si vienes por aquí.

Segunda etapa filipina (3ª parte). Rezar, hablar, comer y dormir en Filipinas

Vivir en Filipinas durante estos casi seis meses, me ha hecho conocer poco a poco algo más de este pueblo asiático. En este artículo te doy información, sobre todo acerca de Cebú. Por si vienes por aquí.
vivir en Filipinas

Vivir en Filipinas. En este artículo te acerco a los filipinos y sus maneras de vivir. Bajo mi punto de vista. Y por si la habías olvidado, haré un poco de repaso de esa historia que se hizo común a partir del siglo XVI.

La cultura filipina se ha forjado influenciada por la colonización española y la posterior llegada americana. Ambas se han mezclado con la cultura propia y se nota en el idioma, la alimentación y la forma de ser, de este pueblo del Sudeste Asiático.

También te contaré en la tercera parte, de estos artículos dedicados a mi larga estancia en el país, acerca del alojamiento, la comida y otras informaciones que te resultarán útiles por si vienes por aquí. Para el siguiente artículo me centraré en los transportes y los visados.

Situémonos en la isla de Cebú y en la región de Bisayas. Ya que el país es grande y aunque tienen cosas en común, las costumbres e incluso las lenguas cambian entre las islas y regiones.

Sobre los filipinos y la religión

Los filipinos en general son gentes amables y simpáticas. Ya lo pude descubrir en mi primer paso por el país en 2015. La mayoría siempre tienen un saludo espontáneo con el extranjero y algunos también ofrecen su ayuda desinteresadamente. Aunque la marca dólar, al ser un extranjero, parece que la lleves tatuada y algunos tratan de aprovecharse de ello. Mas, solo unos pocos.

Las iglesias y sobre todo las capillas, aquí, son como setas. Me explico. Hay franquicias que cualquiera puede comprar y poner su pequeña capilla ¡están anunciadas! Y por supuesto como forma de buscarse la vida, los filipinos montan el negocio.

Además de este detalle, los filipinos son muy religiosos, católicos en su mayoría, debido a la influencia española en el país. Muchos transportes públicos llevan imágenes de Cristo, la Virgen o de algún santo, que aquí le dicen Sr. Santo -Niño, Agustín, etc.-.

Eso sí, respetan las demás creencias y fes, incluso los días en que los musulmanes tienen una fecha señalada en el calendario es fiesta nacional. Están tan apegados a las fiestas de guardar, como los españoles.

El idioma

En Filipinas el idioma oficial es el tagalo o filipino. En Cebú también se habla el cebuano y en la región de Bisayas, por ejemplo, tienen dialectos casi en cada ciudad de cada isla. Según me han comentado.

Aquí están muy orgullosos de que cuando coinciden con filipinos de Manila, ellos les pueden entender, sin embargo no es así al contrario, ya que en Filipinas todos hablan tagalo, pero no el resto de lenguas locales. La competencia con la capital.

La conquista y posterior ocupación española del país dejó muchas palabras en su vocabulario. Los días de la semana y los meses se dicen en español. Aunque algunos no lo sepan.

Los números en muchas partes de Filipinas se nombran en español. Aunque no todas las cifras y la pronunciación es algo diferente, con una ‘r‘ muy pronunciada. Uno, dos, tres, etc. hasta 99. Y desde 101 hasta 999, también. Pero cien, mil o un millón se pronuncian en inglés.

Así mismo hay muchas palabras que reconocerás del vocabulario español y que significan lo mismo: problema, guapa (gwapa), amigo/a, adobo, cómo estás, fiesta, contrabando, armamento… Algunas escritas con otras letras, como la K en lugar de la Q o la S en vez de la Z o la C. La Ñ, tan castellana, la utilizan también en algunas palabras, que por supuesto vienen del español pero son de uso común: año, niño/a.

El inglés tras la llegada americana se impuso sobre el español y evidentemente se ha generalizado su uso. Es difícil encontrar un filipino que no hable inglés, con su acento tan peculiar. A veces escucho la radio cuando he conducido y los locutores hablan con un batiburrillo de lengua local, español e inglés muy divertido.

Repasando la historia

Y para entender algo mejor lo que explicaba en los puntos anteriores, te recordaré brevemente la historia común entre España y Filipinas.

De entrada, el nombre del país, se lo pusieron los españoles que, reinando Felipe II en España, vinieron por aquí a conquistar Filipinas. Filipinas viene de Felipe y fue en su honor por lo que decidieron llamarlas así.

En Cebú es donde Fernando Magallanes perdió la vida en un enfrentamiento con Lapu Lapu, en la isla de Mactan. Donde actualmente se encuentra el aeropuerto. Es por esto que Lapu Lapu es el primer héroe filipino y le da el nombre a la principal ciudad en Mactan.

Los españoles no fueron muy amables con los filipinos durante la conquista. Los trataban con esclavos y gente de segunda, sin acceso a la educación, aunque ayudaron a la alfabetización de la población. Cuando llegaron los norteamericanos y arrebataron -o compraron- las islas a los españoles, dieron a los filipinos educación universitaria y evidentemente el idioma que se enseñó fue el inglés.

Muchos apellidos en Filipinas son españoles, y la mayoría de las personas de una generación o dos mayores que yo, todavía recuerdan que sus padres y abuelos eran españoles y que se hablaba español en sus casas.

Según tengo entendido, pero no he ido y no lo puedo confirmar, en Zamboanga se oye hablar español por las calles a los naturales de la ciudad. Zamboanga es la parte más occidental de la isla de Mindanao, al sur del país. Esta y otras pequeñas islas todavía más occidentales, tienen una guerra abierta y muy activa con el gobierno central de Manila. Son musulmanes y quieren la independencia de Filipinas.

En Filipinas también encuentras Barcelona, Compostela, Zaragoza de Nueva Écija, Valencia o: Carmen, Legazpi, Consolación, Alegría, San José.

El ruido…

A los filipinos les gusta el ruido, da igual de donde venga. La música suena a todo trapo en cualquier sitio: tiendas de sonido o no, coches y furgonetas, autobuses… Los tubos de escape en las motos, contra más ruidosos y estridentes, más gustan.

Pitar en la carretera es algo habitual y se usa continuamente.

Y la carretera

Conducir en Filipinas es toda una aventura. Y de verdad que, si te decides por conducir un coche de alquiler, deberías de cambiar muchas de las rutinas a las que estás acostumbrado.

Las señales de tráfico, que tampoco hay tantas, no se respetan en su mayoría. El tráfico es un caos, pero algo invisible hace que todo funcione. Todos hacen trampas, por ello, cuando otro las hace no hay ni pitidos, ni insultos, ni peleas. La regla no escrita. Las carreteras tienen que mejorar muchísimo y siempre hay obras.

Conducen normalmente despacio, excepto los autobuses y los camiones. Sobre todo los primeros. Se creen los amos de la carretera y adelantan sin complejos. Es cierto que normalmente lo hacen, si ven que hay arcén para que te apartes. Los adelantamientos en general se hacen indistintamente por la derecha o la izquierda. Donde haya hueco.