Tercera experiencia como voluntario
Tercera experiencia con Workaway en La Vuelta al Mundo Sin Prisas
Tercera experiencia como voluntario en La Vuelta al Mundo sin Prisas con Workaway en Sasselo (Italia). Nuevos amigos y vivencias que recordar y aquí se me ocurre la gran idea de ir a Génova andando cruzando esta zona de Los Alpes.

Tercera experiencia con Workaway en La Vuelta al Mundo Sin Prisas

Tercera experiencia como voluntario en La Vuelta al Mundo sin Prisas con Workaway en Sasselo (Italia). Nuevos amigos y vivencias que recordar y aquí se me ocurre la gran idea de ir a Génova andando cruzando esta zona de Los Alpes.
Tercera experiencia como voluntario

Tercera experiencia con Workaway en La Vuelta al Mundo Sin Prisas

Tercera experiencia como voluntario con  Workaway en La Vuelta al Mundo sin Prisas y la última compartida con Antonio Camacho, en Sassello, una pequeña población en el norte de Italia en la región conocida como Liguria, cercana a Savona y Génova.

Nuestros anfitriones

Cascina Granbego es el nombre de la villa y B&B donde Massimo Ferrando y Alessandra Giacandi junto con su pequeña Delia Ferrando. El día de nuestra llegada nos recibieron con los brazos abiertos y personalmente me hicieron pasar diecisiete días maravillosos.

La familia tiene además dos pequeños perros muy ladradores, pero a su vez encantadores: Sciulli «la abuelita» y «Settembre» que consiguió que lo adoptaran después de seguirlos durante varios días y aparecer al lado de su coche cuando parecía que ya no estaba. Por último la gata «Campagna» bastante huidiza, congenié poco con ella y que acababa de tener tres crías idénticas cuando llegamos.

Tercera experiencia como voluntario: el trabajo

Desde el principio el acuerdo que cerré con Alessandra, era el de ayudar a preparar el huerto para que Massimo pudiese plantar y así recoger y tener verduras ecológicas durante todo el año.

Un huerto que se dividía en varias parcelas repartidas por el terreno de la finca. Nuestro trabajo era levantar la tierra ya arada y limpiarla de las raíces de malas hierbas, evitando su reproducción durante la época de cultivo. Posteriormente repartir la tierra por igual en el terreno y disponerlo para la siembra.

Hubo varios días de lluvia, por lo que pudimos cambiar de trabajo y colaborar en otras labores de la casa. También me toco desbrozar y recoger la hierba cortada.

Hubo trabajo duro, también momentos de tranquilidad y disfrute, y al final cuando me quede solo, de excursiones fantásticas para conocer un poco más la zona y el pueblo junto con mis anfitriones.