Feliz, prospero y "libre" 2021
Feliz, prospero y “Libre” 2021
El nuevo año es una incertidumbre para la humanidad. Todos tenemos esperanza de que las cosas cambien, que podamos vivir libres. Por ello más que nunca os deseo un nuevo año que sirva para que muchas cosas cambien: las viejas que sobraban -muchas- y las que nos están imponiendo sin razón -demasiadas-.

Feliz, prospero y “Libre” 2021

El nuevo año es una incertidumbre para la humanidad. Todos tenemos esperanza de que las cosas cambien, que podamos vivir libres. Por ello más que nunca os deseo un nuevo año que sirva para que muchas cosas cambien: las viejas que sobraban -muchas- y las que nos están imponiendo sin razón -demasiadas-.
Feliz, prospero y "libre" 2021

Lo primero es lo primero y por ello os deseo un muy ¡Feliz, Prospero y «Libre» 2021!

A lo de «feliz y prospero» que es lo habitual, este año voy a añadirle «libre», porque es lo que nos han robado durante el 2020 y un viajero lo que más ama es su libertad, pero además es deseable para el resto de la humanidad, ya que es nuestra naturaleza, por mucho que algunos se empeñen en lo contrario. Y debemos recuperarla.

Desde que el viaje comenzó allá por marzo de 2014 cada fin de año, felicitaba el nuevo a quienes seguís el viaje a través de esta web, excepción hecha el pasado 2019 que por circunstancias del viaje no pude escribir. Lo celebré en Punta del Este (Uruguay) con mis amigos y compañeros de viaje Cameron y Natalia, con los que viví un día como hoy y también durante alrededor de 1 mes, entre 2019 y 2020 en una casa rodante recorriendo: Argentina, Uruguay y Paraguay.

Comienza el año 2020

El día 1 de enero de 2020 viajamos. Nos movimos entre Punta del Este y Montevideo y hasta el día de reyes estuvimos conociendo la capital uruguaya. El día 6 cruzábamos en ferry a Buenos Aires y aquí sería mi despedida de mis compañeros con los que había convivido este tiempo.

Ya solo, aunque todavía coincidiendo con Cameron y Natalia en alguna ocasión, hasta el día 28, estuve moviéndome entre Buenos Aires y La Plata donde me acogieron y ayudaron en diferentes casas de amigos: algunos que había conocido a través de las redes sociales y que seguían mi viaje y otros conocidos de mi anterior visita a la capital argentina.

El día 28, de nuevo en ferry, crucé desde Buenos Aires hasta Montevideo donde Luis Fernando un couchsurfer brasileño residente en Uruguay me acogió por unos días. Desde Montevideo seguiría camino directo a Brasil en autobús, para recorrer distintas ciudades e ir avanzando por el gran país sudamericano: Porto Alegre; Curitiba; São Paulo y São Sebastião; Río de Janeiro y Teresópolis; Belo Horizonte; Brasilia y Salvador de Bahía donde llegaría el 4 de marzo.

Grandes personas desconocidas en su mayoría, pero que se hicieron buenos amigos y seguimos en contacto, me acogieron en sus casas. Algunas contactadas a través de Couchsurfing: Porto Alegre y São Paulo. Otros eran amigos de amigos: Curitiba. También hubo viejos amigos y conocidos durante el viaje: São Sebastião, Río de Janeiro, Brasilia y Salvador de Bahía. Como voluntario: Teresópolis y también en hostales: Belo Horizonte.

Y también hubo tiempo para los reencuentros en Brasil. En São Paulo me encontré con Danny, que estaba presentando un documental que realizó sobre la vida de Brian Jones, guitarrista de los Rolling Stones muerto en extrañas circustancias. Una presentación que me dio la oportunidad de conocer a un montón de gente que también han pasado a ser parte importante del viaje y pasar una buena noche de fiesta, que hacía tiempo que no lo hacía.